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Contenidos para niños, niñas y adolescentes deben respetar su etapa evolutiva

Contenidos para niños, niñas y adolescentes deben respetar su etapa evolutiva

El crecimiento de un niño no se mide solo en centímetros. Su madurez mental, su seguridad emocional y los valores que adquiere son igual de determinantes para lograr un desarrollo pleno y equilibrado, Así lo expresó la psicopedagoga Rosa Frandita Pimentel, quien estuvo como invitada esta semana en el programa «Conatel al Aire».

De acuerdo con la especialista, los contenidos que ven niños, niñas y adolescentes juegan un papel fundamental en este desarrollo. Por esa razón, deben acompañar su momento evolutivo, conectar con su madurez mental, respetar sus emociones y sembrar los valores que queremos que crezcan con ellos.

En este sentido, destacó que la responsabilidad de los padres en ese proceso es absoluta y debe convertirse en una guía, un faro que les permita tener orientación en una fase en la que no existe moderación.

Por otra parte, explicó que para que los contenidos se califiquen como apropiados deben respetar la edad del niño o adolescente, ofrecer seguridad emocional y fomentar valores.

“Cuando hablamos de la primera etapa de la infancia, que es de 2 a 5 años, los contenidos a recibir deben ser lentos, pausados, predecibles”, destacó la psicopedagoga, explicando que la música suave, el lenguaje claro, sencillo y el contenido pausado y con colores suaves es lo ideal para estimular la atención del niño.

La “etapa concreta” del desarrollo comprende de los 6 a los 11 años, detalló Frandita Pimentel. “Aquí ya vamos a despertar la curiosidad del niño; podemos tener contenidos que aborden ciencia, comedia, misterios. Historias que promuevan valores, el trabajo en equipo, la empatía y la resolución de conflictos”, explicó.

En el caso de los adolescentes (de 12 a 17 años) la programación apta para su desarrollo debe tener “un lenguaje apropiado para su edad, con temas relacionados a su salud mental, que prevengan factores que influyan de forma negativa en su desarrollo, como el consumo de sustancias”. La especialista también destacó la importancia de ofrecer en esta etapa contenido que fomente el autocuidado.

De igual forma, aconsejó que los adultos se involucren y sugieran contenido que pueda ser disfrutado en familia, lo que establecerá un lazo lo suficientemente fuerte para que los niños o adolescentes tengan la confianza de comentar qué vieron en ausencia de los adultos.